Chongqing desafía cualquier lógica urbana: aquí las carreteras pasan por encima de los tejados, los rascacielos se aferran a acantilados imposibles y el metro atraviesa literalmente el interior de los edificios de viviendas. Es una auténtica locura cyberpunk sacada del futuro, envuelta en una neblina mística y coronada por un aroma inconfundible a su famoso hot pot picante.

Entre callejones empinados que se multiplican en varias alturas y una vida nocturna que brilla con miles de luces sobre los ríos Yangtze y Jialing, esta metrópolis te atrapa sin remedio. Prepárate para una parada completamente vertiginosa y vibrante en 100K PASOS donde el asombro está garantizado a cada paso.