Pekín no es una ciudad que te reciba con los brazos abiertos; te sacude. Es un choque frontal entre un pasado imperial que pesa toneladas y una maquinaria de futuro que no mira atrás. Aquí puedes estar desayunando en un hutong estrecho donde el tiempo parece haberse detenido en la dinastía Ming y, a diez minutos en metro, perderte entre rascacielos de cristal que rozan el cielo y pantallas gigantes que iluminan la noche digital.
Para entender este coloso de más de 20 millones de almas, tienes que quitarte los prejuicios de encima. No es un destino cómodo ni diseñado para el turista despistado: es inmenso, caótico, fascinante y profundamente contradictorio. Pero es precisamente esa escala desmesurada y esa capacidad infinita de sorprender la que convierte a la capital china en la puerta de entrada indispensable a cualquier viaje serio por el gigante asiático.
En esta guía tienes todo lo que necesitas para moverte por Pekín como si llevaras años viviendo aquí: desde cómo descifrar su laberinto de callejones hasta las claves para visitar la Ciudad Prohibida o la Gran Muralla sin caer en las trampas típicas para turistas. Ponte calzado cómodo, porque en 100K PASOS venimos a comernos el destino sin filtros. ¿Empezamos?
